07.09.2017 | 07:57

Incendios rurales, mirando Noviembre para la prevención

El 10 de noviembre próximo es la fecha señalada por la provincia de Buenos Aires e instituciones vinculadas a la seguridad y al campo, como la del comienzo de la temporada de incendios rurales y forestales en nuestra región. Incluso, la mayor proliferación de pasturas crea un riesgo aún mayor al que se tenía el año pasado.

Se espera que el área más problemática -como ya se vio entre diciembre 2016 y enero de este año- sea la definida el norte de Patagones, prácticamente todo Villarino y el sur de Puan, además de los territorios de La Pampa y Río Negro lindantes con esos distritos. En los últimos siniestros, el fuego afectó a 1,5 millones de hectáreas en esa zona.

Pero lo peor, parece, todavía está por venir. A un otoño e invierno muy húmedos, con un nivel de precipitaciones que superó la media, le seguirá una temporada estival con altas temperaturas. Es decir, el suelo cargó bien los perfiles de humedad y habrá temperaturas óptimas al momento de crecimiento de las pasturas y pastizales, por lo que el volumen de vegetación -potencialmente incendiable- será muy importante a partir de la mitad de noviembre.

Esto, por supuesto, ya genera preocupación. Ya desde la semana pasada, en la Provincia se viene hablando de un mapa de riesgo de fuego que incluye a nuestra zona a partir de noviembre. Si bien el estudio aún no ganó la calle ni fue oficializado, ya hubo contacto con los intendentes y encargados de áreas se Seguridad.

“Hay mucha preocupación -indicó a “La Nueva.” el licenciado en Geografía y especialista en Recursos Naturales a través de Imágenes Satelitales del INTA Hilario Ascasubi, Alejandro Pazzola-. Los índices de mayor peligrosidad aparecen después del 10 de noviembre, por lo que habrá que extremar todos los cuidados. También hay que hacer muchísimo hincapié en la limpieza de alambrados y cortafuegos, que son trabajos que habría que ir haciendo desde ahora”.

Al respecto, reconoció que desde el Servicio Meteorológico Nacional se estima que en el último bimestre del año habrá menos precipitaciones y más calor; si a esto se suma que gran parte de la vegetación está seca y que en los campos donde no hubo fuego se continúan acumulando pasturas, el cóctel es -al menos- alarmante.

 Y si a eso se le suma que en los lotes incendiados hubo una fuerte regeneración de plantas anuales, se puede concluir que esta zona será otra vez altamente propicia para la ocurrencia de nuevos incendios.

“Ya hemos tenido algunos siniestros pequeños en los últimos días, pero a partir del 10 de noviembre habrá que extremar todos los cuidados, porque las condiciones van a estar dadas para su propagación”, consideró Pezzola.

Este escenario es similar en el este de Río Negro y La Pampa, ya que las precipitaciones y los pronósticos son similares. El bioma, señaló el especialista, es el mismo más allá de las divisiones políticas.

“Desde el INTA Ascasubi estamos dando las alertas correspondientes y estudiando la evolución de la vegetación, cotejando y enviando la información a las partes involucradas, tratando también de anticipar y prever la evolución de la vegetación en las áreas siniestradas. A partir de ahí, vamos a generar recomendaciones sobre el uso de estos sectores”, manifestó.

Pezzola señaló que, en este marco, el próximo 5 de octubre se llevará a cabo el II Taller de Incendios del Espinal y Monte, bajo el lema “El fuego no se apaga en invierno”. Será en la EEA Hilario Ascasubi del INTA, de 8.30 a 17.

   Durante la jornada se abordarán temáticas de prevención, mitigación y monitoreo en tiempo real de incendios. También se buscará generar un espacio de intercambio de experiencia vividas en la temporada de incendios rurales 2016-2017 en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro.

   El taller estará destinado a integrantes de Defensa Civil, bomberos voluntarios y oficiales, municipalidades y personas e instituciones comprometidas con esta problemática. Informes al (02928) 49-1011 y pezzola.alejandro@inta.gob.ar.

   “Nuestra idea es abordar aspectos como prevención y mitigación de los incendios, además de explicarle a los grupos como se monitoreará este tipo de siniestros. También se hablará de los elementos con que cuentan los cuarteles de bomberos para combatirlos”, dijo.

Un riesgo superior

   La secretaria de Producción del municipio de Patagones, Agustina Saldias, reconoció que el riesgo de incendios para este año es incluso mayor al que se preveía para 2016-2017 y manifestó que desde el mes pasado se vienen manteniendo reuniones con distintas instituciones de seguridad para generar un protocolo a seguir durante los siniestros.

   “Desde julio, teniendo como referencia los informes de alerta temprano y como el excedente forrajero es superior al de 2016, estamos manteniendo encuentros con potenciales partícipes del combate contra los incendios, como bomberos y entidades rurales de distintas partes del partido”, señaló.

   El año pasado, en el partido de Patagones se quemaron unas 87 mil hectáreas y se vieron afectadas otras 120 mil, en su mayoría ubicadas en el norte del territorio, sobre el río Colorado. Sin embargo, también hubo problemas en varios lotes del sur, en cercanías a Carmen de Patagones.

   “En esta oportunidad, se prevé un riesgo superior al del año pasado. Además, como el fuego es un modo natural de regulación del monte, no se descarta que aparezcan focos en lugares inesperados”, explicó.

   En los encuentros que se vienen manteniendo con instituciones vinculadas a la seguridad y al campo, se trabajó en la creación de un protocolo de acción que defina la competencia de cada actor ante un foco de incendio, además de determinar las prevenciones mínimas que debe tener cada productor, establecimiento y la propia comuna.

En esta oportunidad, se prevé un riesgo superior al del año pasado. Además, como el fuego es un modo natural de regulación del monte, no se descarta que aparezcan focos en lugares inesperados”, explicó Saldías.

   También se pidió determinar los lugares de los que se pueda sacar agua de cada campo, para cargar las autobombas y continuar batallando al fuego.

   “Por ejemplo, los bomberos pidieron colaboración a las rurales para tener conocimiento total de la situación de cada establecimiento; es decir, no solo saber de quién es cada campo, sino también quien alquila o vive allí, y la manera de poder contactarse con ellos”, remarcó.

   Durante los encuentros también se coordinó un sistema de comunicación -y se determinaron las áreas de cobertura- entre las fuerzas de seguridad, que les permita además tener una mejor orientación en los caminos rurales.

   “Por supuesto, para evitar inconvenientes como los que tuvimos meses atrás, ya se acordó con la Provincia y la Nación que los bomberos puedan cruzar los límites distritales y/o provinciales para combatir los incendios. En enero tuvimos inconvenientes al respecto, sobre todo vinculados al seguro”, dijo.

Una pista para aviones hidrantes ubicada en Algarrobo

Plan nacional. Se está construyendo en Algarrobo -en un campo entre la localidad y la ruta nacional 22- una pista de aterrizaje para aviones pertenecientes al Plan Nacional de Fuego.

Radio. Estas naves son efectivas en un radio de 30 kilómetros, ya que la idea es que lleven a cabo un combate constante de los focos ígneos. Para eso, en el lugar se instalará una cisterna con agua -conectada a la red domiciliaria- y se espera que el Estado aporte las bombas de carga. También habrá una enfermería y una batería de baños.

Estratégico. La ubicación de la pista es un sitio estratégico, ya que se encuentra próximo al sitio por donde ingresaron a Villarino los incendios de diciembre. También se encuentra próximo a Médanos y al límite con la provincia de La Pampa.

Hernán Guercio, para La Nueva


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