10.04.2018 | 07:25

Mejora la diversificación en la región

La actividad agrícola de los últimos años en la región, ha estado marcada por el incremento de la superficie destinada a cultivos de verano. Esa tendencia fue el reflejo de la mejor rentabilidad que presentaron estos cultivos (especialmente soja) respecto a los cereales de invierno, pero también estuvo fortalecida por condicionamientos sobre la tenencia de la tierra y las nuevas formas de producción a cargo de terceros. 

Todos los cultivos de verano implantados en nuestra región han alcanzado una mejora genética en cuanto a productividad, tolerancia a enfermedades y plagas, pero también han logrado interesantes respuestas a la aplicación de tecnología específica para cada cultivo, respuesta a ambientes diferenciados, fechas de siembra, densidad, etc. 
Si bien el cultivo de soja ha mostrado una presencia muy marcada en las secuencias agrícolas de la región en los últimos años, y aún sigue liderando la superficie sembrada, en esta campaña se acentuó una mayor diversificación con importantes aumentos del área ocupada por maíz y girasol, característica que ayuda a estabilizar el sistema de producción. 
Una particularidad que se observa en los últimos años, es el atraso de la fecha de siembra complementado con una disminución de la densidad, prácticas que permiten reducir los riesgos que presentan cultivos como maíz y girasol, evitando que sus períodos críticos coincidan con momentos de máximas evapotranspiraciones. 
Las condiciones meteorológicas que acompañaron la campaña, limitaron la siembra de los cultivos de segunda.
 

Hectáreas sembradas 
Los valores obtenidos en el relevamiento realizado en esta campaña, indicaron que el 44,9% de la superficie de la región fue ocupada por cultivos de cosecha gruesa o de verano alcanzándose las 766.920 hectáreas. Esta cifra, representó un aumento de 5% con relación a la campaña anterior. 
No obstante, se repitió la situación del año pasado donde, ante la marcada deficiencia hídrica, se redujo fuertemente la siembra de cultivos de segunda. La variación interanual por distrito fue: Tres Arroyos (+27%) y San Cayetano (+13%) aumentaron, mientras que Gonzales Chaves (-1,5%) y fundamentalmente Corone Dorrego (-27%), disminuyeron la superficie destinada a cultivos de cosecha gruesa.
Tres Arroyos y San Cayetano presentaron, como habitualmente sucede, el mayor porcentaje de superficie ocupada con cultivos de verano (62% y 55%, respectivamente), resaltando la incidencia que tienen estos cultivos en esos distritos. Gonzales Chaves resultó con una menor presencia de los mismos (39%), mientras que Coronel Dorrego, que siempre ha presentado la menor superficie, registró solamente el 26% ocupado con estos cultivos. 
En estos porcentajes presentados se incluyen los cultivos de primera y de segunda. Sobre el total del área sembrada con cultivos de cosecha gruesa, el 66% correspondió a cultivos de primera, y el 34%, a los de segunda. 
Estos valores sugieren un importante descenso del área destinada a los cultivos de segunda con relación a los registrados en las campañas anteriores, producto de las condiciones hídricas deficitarias apuntadas anteriormente.
Este porcentaje de cultivos de segunda fue similar para todos los distritos con extremos en Coronel Dorrego (37%) y San Cayetano (32%). La siembra de segunda en algunos casos es llamada intermedia cuando el cultivo se realiza sobre rastrojos de avena, cebada o colza que desocupan el lote de manera anticipada al trigo. 
En este rubro también son incluidas las siembras tardías, práctica que en los últimos años se ha difundido buscando ajustar el ciclo de los cultivos a la oferta climática regional, y que representó gran parte de este porcentaje. 
El cultivo de maíz cubrió la mayor superficie de estas siembras retrasadas, un 59%, contra 33% de soja (principalmente de segunda) y 8% de girasol. Analizando por distritos, se pudo observar que sobre los suelos del partido de Tres Arroyos se implantó la mayor superficie con cultivos de verano. 
Fue muy notorio el vuelco hacia estos cultivos ya que representó el 62% versus sólo el 36% con cultivos de invierno. En esta campaña, le siguieron en importancia San Cayetano y Coronel Dorrego, mientras que Gonzales Chaves presentó una menor superficie.   
 
Los cultivos 
La soja se mantuvo como el cultivo de mayor presencia en la región, con una superficie cultivada de 439.005 hectáreas, muy similar a la campaña anterior, apreciándose sólo un 2,5% de merma en la siembra de primera, mientras que la de segunda mantuvo la misma superficie. 
El área alcanzada equivale al 26% del total regional, y considerando la superficie total con cultivos de verano, la correspondiente a soja representó el 57%, lo que marca que el cultivo mantiene su importancia a pesar de que aumentó la diversificación con otros cultivos en la región. 
En todos los distritos prevaleció la siembra de primera. La mayor superficie correspondió a Tres Arroyos que superó ampliamente a la sembrada en los restantes partidos. Gonzales Chaves se ubicó con un volumen de siembra intermedio, pero con una marcada preferencia por este cultivo, representando su siembra el 82% de la superficie con cultivos de verano, y alertando sobre la pérdida de diversidad. 
En Tres Arroyos esa proporción llegó a ser del 54%, y en San Cayetano 56%. Coronel Dorrego presentó una mayor diversificación, llegando a representar la superficie con soja, el 42% de los cultivos de verano, con una gran proporción de siembra temprana (de primera). 
El área sembrada con girasol registró un importante aumento (15%) con respecto a la campaña anterior, confirmando la recuperación que viene presentando en la región, pretendiendo volver a la superficie que se sembraba en la década pasada, aunque esto se observó sólo en dos de los distritos. Se estimaron 152.085 hectáreas en toda el área de influencia. 
En Tres Arroyos el aumento fue muy marcado (+82%) con respecto a la campaña anterior, mientras que San Cayetano mantuvo una importante superficie con este cultivo, registrando un aumento de 16%. Coronel Dorrego redujo su superficie pero aun así presentó un área que resultó importante. 
Se repitió la tendencia en Gonzales Chaves con este cultivo, donde la superficie con girasol resultó muy baja, representando solamente el 3% del área con cultivos de verano y en permanente disminución. En todos los distritos predominó ampliamente la siembra temprana de girasol (fines de octubre, principios de noviembre). 
Un menor número de lotes se implantaron tardíamente (fines de noviembre, principios de diciembre) y sólo un 5% fue sembrado como girasol de segunda (luego de cereales de invierno). 
El cultivo de maíz sigue tomando protagonismo en la región. Registró otro marcado aumento con respecto a la campaña anterior (+18%). En total se estimaron 175.000 hectáreas, cifra que confirma el repunte que se viene registrando en las últimas campañas. 
Este continuo aumento marca la importancia de la adopción del cultivo en la región, considerando los beneficios que el mismo aporta al sistema de producción. 
De la superficie total, el 44% se sembró como maíz de primera (siembras de octubre) recayendo su período crítico a mediados de enero, resultando el más afectado por el fuerte déficit hídrico, cuyas extremas condiciones incidieron en la definición del futuro rendimiento. 
Estas siembras tempranas tuvieron mayor presencia en Tres Arroyos. Un porcentaje similar fue sembrado como maíz tardío en el mes de noviembre, confirmando la adopción de la técnica por la posibilidad de estabilizar los rendimientos. 
Esta práctica generalmente está combinada con reducción en la densidad de siembra y se realiza buscando desplazar el periodo crítico del cultivo a una época de mayor oferta hídrica. Su presencia resultó más notoria en los partidos de Coronel Dorrego y San Cayetano. 
El 12% restante fue registrado como maíz de segunda luego de cereales de invierno, destacándose en este caso Tres Arroyos. Resulta una práctica que está tomando mayor dimensión desde la campaña pasada. 
 
Consideraciones finales 
En la campaña 2017/18 la superficie con cultivos de verano mantuvo una fuerte presencia sobre los sistemas de producción de la región, superando la superficie con cultivos de invierno (44,9% y 36,1% respectivamente del total de la superficie regional).
Este predominio se observó fuertemente en San Cayetano y Tres Arroyos, levemente en Gonzales Chaves, mientras que en Coronel Dorrego predominaron los cultivos de cosecha fina. 
La soja mantuvo su predominancia en todos los distritos, aunque en esta campaña se volvió a apreciar un afianzamiento de maíz y una recuperación de girasol, lo que favoreció la diversificación del sistema de producción con sus ventajas conocidas. 
La relación entre la superficie con especies oleaginosas (soja/girasol) y gramíneas (maíz/sorgo granífero) presentó un valor de 3,4:1 para el total del área evaluada, que resultó una relación mucho más equilibrada teniendo en cuenta el 8:1 de la campaña 2014/15. 
Este valor fue diferente entre distritos: en Coronel Dorrego (2:1), San Cayetano (3,3:1) y Tres Arroyos (3,5:1), resultó más estable, mientras que Gonzales Chaves (5,8:1) mostró una mayor presencia de oleaginosas
*Extracto del informe realizado por los ingenieros Horacio Forján y Lucrecia Manso (Grupo Agricultura - Manejo de cultivos y suelos) de la CEI Barrow 
La Voz del Pueblo

 

 

 

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