La implementación del sistema VISEC y las dudas que todavía existen entre los productores fueron uno de los temas centrales de la entrevista que Mauricio Bicondoa realizó a Carle Colombo, titular de la consignataria Colombo y Magliano.
Ante las numerosas consultas que recibe el sector sobre los alcances de esta certificación, Colombo explicó que se trata de un requisito relacionado con las exigencias del mercado europeo, particularmente para la comercialización de carne destinada a ese mercado y, principalmente, a la cuota Hilton.
Según indicó, el sistema no constituye una obligación general para todos los productores, sino una condición necesaria para quienes quieran acceder a determinados mercados que ofrecen mejores valores para los cortes premium argentinos.
“Es algo que no es una imposición ni una obligación. Cada productor está en todo su derecho de no inscribirse. Lo que sucede es que, al hacerlo, tiene acceso a esos mercados”, explicó.

En ese sentido, trazó un paralelismo con lo que ocurrió oportunamente con la habilitación para exportar carne a China. Así como existen establecimientos aptos y no aptos para ese destino, considera que a futuro podría darse una situación similar con la certificación VISEC.
De esta manera, la hacienda que no reúna las condiciones podrá continuar comercializándose, aunque tendrá otros destinos y referencias de precios, mientras que los animales certificados podrán acceder a los mercados que exijan esa condición.
Una diferencia de precios que ya empieza a aparecer
Más allá de que la puesta en marcha formal del sistema se proyecta para enero de 2027, Colombo advirtió que sus efectos ya comienzan a sentirse en la comercialización.
“Hace dos meses que venimos vendiendo muchos lotes de invernada porque los frigoríficos ya están comprando esos novillitos y preguntan si son aptos VISEC. Lo que tiene esa condición está teniendo entre 200 y 300 pesos más por kilo en el mismo novillito de 300 kilos”, señaló.
El consignatario explicó que la industria frigorífica está avanzando con diferentes protocolos. Algunos establecimientos comenzaron a trabajar con el sistema de manera integral, mientras que otros mantienen cierta flexibilidad durante las primeras semanas de implementación.
En ese escenario, consideró que todavía hay cuestiones por resolver y que el proceso irá tomando forma a medida que se acumulen experiencias y se conozcan nuevas precisiones.
Uno de los requisitos centrales es la geolocalización de los establecimientos, ya que el sistema exige demostrar que los campos no fueron deforestados después del 31 de diciembre de 2020.
“Lo que se exige es que desde 2020 en adelante no hayan sido deforestados. La mayoría de los establecimientos de la Pampa Húmeda, La Pampa y buena parte de la Argentina deberían ser aptos VISEC”, sostuvo.

La trazabilidad y las caravanas, dos aspectos centrales
Otro de los puntos que genera interrogantes entre los productores es la identificación individual de los animales y la coincidencia de las caravanas con los registros correspondientes.
Colombo explicó que, una vez realizado el trámite inicial de geolocalización del establecimiento, es necesario que las identificaciones de los animales coincidan con las que figuran registradas en el sistema.
En ese sentido, mencionó que desde Colombo y Magliano están acompañando a los productores en el proceso de inscripción y en la realización de los trámites necesarios para avanzar con la certificación.
“Como consignatarios, cuando vendemos algo tenemos que certificar y estar seguros de que realmente sea VISEC. Tenemos que darle al comprador la garantía de que, si adquiere un lote con esa condición, efectivamente la tenga”, remarcó.
Durante la entrevista también surgió una situación que genera dudas: qué sucede cuando un establecimiento está inscripto y cumple con las exigencias, pero compra terneros provenientes de campos que todavía no cuentan con la certificación o que tienen caravanas anteriores.
Sobre ese escenario, Colombo reconoció que todavía existen zonas grises y situaciones particulares que deberán resolverse a medida que avance la implementación.
“Es un camino nuevo que se está desandando. Hay muchos casos y todavía no todas las situaciones están claras. Nosotros vamos despacio, con precaución, certificando y vendiendo lo que realmente está chequeado”, concluyó.
La recomendación, por ahora, pasa por avanzar con los trámites, verificar la documentación y prestar especial atención a la trazabilidad de cada animal. Un proceso que todavía genera interrogantes, pero que ya empieza a influir en las decisiones comerciales y en los valores de la hacienda.
Estos fueron los valores del remate de La Posta:


Casa: Colombo y Magliano
Plaza: Desde La Posta- Mercado Agroganadero de Cañuelas – Canal Rural
Total Gordo, Gordo Carne, Invernada y Cria: 7985
Martillo: Juan Pedro Colombo – Carlos José Colombo (h) – Hernán Vasallo – Juan Carlos Blasco
Plazos: 21, 25, 30, 55, 60, 90, 120, 150 días
Para Infosudoeste – Entre Surcos y Corrales

























