Realizamos el repaso semanal para compartir lo que ha sido sin dudas, una semana muy especial para el mercado, donde el Visec (que en realidad es una plataforma, no es la normativa) se metió de lleno en los negocios, con consignatarias que tuvieron que trabajar arduamente para poder calificar lotes, certificar si estaban o no dentro de la plataforma, si eso a la vez, con las viejas caravanas también podían acomodarse, etc, etc. Lógicamente, los valores se vieron resentidos en algunas categorías, más por especulación que por realidad, algo que el mercado argentino tiene muchas veces en esas “pequeñas vivezas” el jamás defenderse entre eslabones, todo lo contrario, aquí siempre el que saca ventaja gana y los perdedores son siempre los mismos, los eslabones primarios.
Más allá de que la operatoria de la próxima semana supuestamente va a funcionar con sus puertas abiertas, las dos primeras jornadas seguramente serán de mucha tranquilidad y de hecho con feriados para muchos en diferentes puntos del país, la demanda será un gran interrogante, en esto de que el consumo, no repunta pero lo cierto es que al menos, en temperaturas, comenzó la primavera.
Y en esa previa, el mercado tuvo relativamente un buen ingreso, Cañuelas cerró con 22.143 animales, donde algunos consumos empujaron, en ferias del interior vimos valores para livianos de hasta 4750$, con algunas vacas de consumo en 3600$, con toros en la misma tónica y donde las operatorias arrancaban con “tiene Visec, apta China” u viceversa y luego iba corriendo el remate y en definitiva, todo funcionaba.
La invernada fue más trabada, hay que entender que Senasa comenzó con la obligatoriedad de las caravanas electrónicas hace un año y todo lo que es caravana amarilla, solo tiene trazabilidad de campo y no individual y de nada sirve cargar esa hacienda con electrónicas, porque para atrás, no se puede trazar, si en cambio el campo, por lo tanto es algo que hay que poner de acuerdo autoridades y plataforma para sobrellevarlo.
Dicho esto, los precios nunca pudieron levantar vuelo, ya casi es difícil con un ternero superar los 6200$, con toda la ternera apenas en 5500$ y lo más difícil para muchos productores, es entender cómo hasta hace 2-3 meses atrás, cualquier vaquillona superaba en recría el millón y medio de pesos y hoy los números apenas pasan el millón de pesos. Se espera además –como si fuera poco- una gran salida de los corrales hacia el mercado de aquí a fin de año, aunque es claro que a partir de ahora, jugará mucho el contador de las empresas, los que necesitan urgentemente comprar antes del cierre y aquellos que tendrán casi prohibido generar una factura de venta.
Nada nuevo con los vientres, mucha retracción por un lado, con envíos a cuenta gotas y a la hora de los valores, son mejores negocios para el que compra que para el que vende, en este mercado muy calmado.
Habrá Papa, habrá feriados, habrá clima que siempre juega y a la vuelta de la esquina, una semana normal y un nuevo feriado, todas situaciones que tal vez, cambien alguna ficha de un tablero que por ahora, viene muy pero muy en tablas.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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