Las abundantes lluvias que se vienen registrando hace ya meses, con un invierno récord en precipitaciones y una primavera que continúa con la misma tendencia, podrían encontrar una pausa con la llegada del verano y los efectos, aunque moderados, del fenómeno climático de La Niña.
El último pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) da cuenta de eso, con la previsión de que para diciembre, enero y febrero las lluvias se mantengan entre un rango normal e inferior al promedio para buena parte del área agrícola argentina.
El trabajo detalla que para el este de Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Cuyo, este de Buenos Aires, oeste y sur de Patagonia se esperan precipitaciones en línea con el promedio histórico para esta época del año.
Pronóstico trimestral del SMN
En cuanto al oeste de Santa Fe, Córdoba, este de San Luis, La Pampa, oeste de Buenos Aires y este de Patagonia, las proyecciones indican que las lluvias se darían en un rango que va de “normal a inferiores a lo normal”.
Por el contrario, el Litoral contaría con precipitaciones inferiores a la media histórica, mientras que el NOA recibiría lluvias por encima de la misma.
Respecto a las temperaturas, la previsión indica que en gran parte del territorio nacional se ubicarían en la categoría “normal o superior a la normal”, afectando a gran parte de Cuyo, este de Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, sur del Litoral, este de Buenos Aires y sur de Patagonia.
Pero también hay una amplísima zona que sufrirían fuertes calores, en especial en el centro y norte de Patagonia, La Pampa, oeste de Buenos Aires, Córdoba, este de San Luis y oeste de Santa Fe.
Por último, las condiciones normales se darían sobre el norte del Litoral y región del NOA.
Clarin


























