Durante el mes de mayo, se registraron temperaturas máximas promedio de 22 °C y mínimas promedio de 0°C, mientras que la temperatura media mensual se ubicó en 10 °C en el área cubierta por la Red de Estaciones Meteorológicas (REM). En cuanto a las precipitaciones, en el sudoeste bonaerense se registró un valor promedio acumulado de 46 mm, un 5% más que la media mensual de los últimos diez años (2016-2025).

Este mes la dinámica de las precipitaciones generó cambios muy marcados en la disponibilidad hídrica regional. Las intensas lluvias registradas entre el 6 y el 10 de mayo provocaron una rápida recarga de los perfiles, dando lugar a amplios sectores con reservas excesivas e incluso excesos hídricos, principalmente sobre el este y sudeste bonaerense.
Al final del mes, el escenario regional exhibe una condición hídrica más equilibrada, con mejoras en la infiltración y en la transitabilidad de los lotes, especialmente en sectores donde anteriormente predominaban los excesos. Este contexto resulta favorable para el avance de las labores vinculadas al inicio de la campaña fina.
Evolución de los cultivos
Comenzó la siembra de cultivos de la próxima campaña de fina 2026/27 y se proyecta alcanzar una superficie total de 2.16 M ha dentro del área BCP, aproximadamente 180.000 ha menos que la campaña anterior (-8% i.a.). Dicha retracción podría variar, dada la reciente fluctuación de los precios de los commodities e insumos, particularmente de trigo y urea.
La suba de precios de los combustibles y fertilizantes nitrogenados, producto del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, generó un fuerte impacto negativo en los márgenes agrícolas desde comienzos del año. Dichos incrementos se trasladaron directamente a los costos de producción de los cultivos y generaron menor incentivo para la próxima siembra fina en nuestro país. Sin embargo, en las últimas semanas, un conjunto de nuevos cambios mejoraron la ecuación económica: el aumento del precio internacional del trigo, la reducción del 2% de los derechos de exportación de trigo argentino y una leve disminución del precio de la urea. Estos cambios, en un contexto hídrico favorable para los suelos de nuestra región, revertirían en parte las expectativas negativas de los productores.
Se espera que el 64% de la superficie proyectada (1.39 M ha) se destine al trigo y el 36% restante (0.77 M ha) a cebada. Como es habitual, la ventana de siembra se concentra en los meses de mayo, junio, y principios de julio; por lo que aún restan varias semanas dentro de las cuales pueden incorporarse nuevos lotes destinados a fina, si los precios y la expectativa productiva continúan mostrando señales favorables para los productores.
Por otro lado, la cosecha de cultivos de gruesa 2025/26 avanza a paso firme. El cultivo de girasol cerró una campaña record con 2.17 M Tn en el área BCP, equivalente a un aumento de la producción del 17% respecto al ciclo anterior y a un 32% respecto al promedio de las últimas cinco campañas. Tanto el incremento de la superficie sembrada, como del rendimiento promedio general, contribuyeron al aumento productivo regional.
Gran parte de la soja se cosechó durante el mes de mayo. Hacia fines de mes, el avance fué del 90% en la zona norte, del 55% en la zona centro, y del 60% en la zona sur. Los rindes en la zona norte, zona más productiva para la soja dentro del área, se mantienen entre 30 y 33 qq/ha, consolidando las perspectivas de una buena campaña.
La cosecha de maíz también avanzó, fundamentalmente de materiales tempranos. El avance de la trilla llega al 20% en la zona norte y al 10% en las zonas centro y sur. Los maíces tardíos, por otro lado, aún mantienen una humedad muy alta en el grano, por lo que se trillarán en los próximos meses.
Bolsa de Cereales de Bahía Blanca

























