Fue una semana muy especial, con un mercado que se muestra “en carne viva” en este juego de palabras donde la Semana Santa, los feriados, las lluvias, la retención y todos los ingredientes posibles para que el mercado tuviera cambios, fueron contrarrestados por el más fuerte de los impulsos que pueda manejar la economía de un valor: la demanda. Y sí, entre fin de mes, feriados recurrentes, economía planchada, bolsillos flacos, exportaciones en cierta calma y una mezcla de todos los ingredientes, mostraron que el mercado, está en orden.
Fueron menos de 10 mil vacunos los sumados en las únicas dos jornadas de la semana, que a la vez venía ya recortada de la anterior y ni siquiera eso fue estímulo para ver que los pocos consumos no tuvieran grandes atractivos y todos los remates feria en el interior, sufrieron la misma tónica que Cañuelas, fue hasta difícil encontrar consumos por encima de los 4500$. Solo la vaca gorda mantiene sus valores, para ver como las Chinas apenas empujan y el resto, queda al margen de los buenos valores visto apenas hace unas semanas atrás. Cuál será el freno a la caída? Difícil predecir, cuando ahora también se sumaron miles y miles de hectáreas bajo el agua en una zona de cuenca donde no todo escurre fácil y solamente el otoño, horas de luz y aún lejos de heladas, todo puede mejorar pero lo cierto, es que habrá zonas con dificultades para los envíos. Y también, como factor a tener en cuenta, es que otras zonas, están de parabienes en verdeos, pasturas y campos naturales, sumando ahora si una retención, que previa a las lluvias, sostenía envíos por el temor al invierno y sus faltantes, cosa que por ahora, es un temor que para mucho desapareció.
Sin dudas el factor económico puede ser el desempate de cualquier cuestión, y lograr la motivación tan ansiada en mostradores, más allá de que ahora sí, tras mucho reclamarlo, aparecieron otros mostradores, es decir, más de un precio dentro del mismo local, para los mismos cortes, algo tan lógico como tan necesario, para romper así las diferencias, de que no todo puede valer lo mismo.
Dicho esto, la invernada también está encontrando su lugar, con terneros que solo en calidad, cantidad y plazo, viajan más allá de los 6500$, para que todo el de referencia, se posiciones sobre ese valor como techo. La ternera, 5800$ con las más buscadas y cada vez más escasas, vendidas para cría, donde fácilmente van al valor del macho.
Ya se anuncian, se ven y se palpitan, los primeros remates de otoño y allí una nueva cuenta que habrá que conocer: qué vale un padre reproductor, cuando ya vimos como hoy una vaca nueva preñada o una vaquillona de reconocida genética, van arriba de los 2,5 millones y hasta los 4 millones, por eso encontrar el valor de un toro, será un valor que no siempre está en el histórico de los 1000 kgs o cuentas similares.
Abril en marcha y ahora si con semanas plenas por delante, con lluvias en retroceso y el frío empezando a marcar la cancha, sabremos al fin, cuáles son los valores de un mercado que parafraseando la Semana Santa, sin intervenciones y colmado de libertades, está más en orden que nunca.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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