El encuentro semanal para repasar el mercado, que ya había tenido señales y esta semana, llegó para ratificarlas. Lo primero que hay que decir, que con clima despejado, Cañuelas se puso en marcha: hubo que esperar muchas semanas –meses?-para pasar los 20 mil animales, fueron 21.080 vacunos para ver consumos destacados no solo en ese mercado, sino que en el interior, vimos en feria vender vaquillonas a 5220$, valores que sin dudas, marcan una movida. Lo mismo con el novillo y hoy puja mucho el novillo más pesado, con cuentas que dan números finales para el entusiasmo. Sin embargo, la contracara es de quien repone, pero eso será motivo de análisis en las próximas líneas.
Porque sin dudas, si hay que hablar de algo que marca la cancha, es la vaca: la “gorda” intratable directamente, con 3700$ ya en ferias, con toda la gorda arriba de los 3300$, con cualquier vaca de negocio que vaya para el campo en los 3000$ y en muchas zonas desapareció la vaca conserva, no hay rastros en campos donde el pasto en invierno, no mostró su impacto, ni de heladas ni de retracción. Hay mucha demanda de este producto, con China que empuja pero sobre todo, con mucho corral casero, con muchos productores con pasto o reservas buscando negocios, hay una movida que no hemos visto en otros inviernos.
El ternero lento pero seguro sigue mostrando que el piso ya pasó: hay muchos lotes que se animan arriba de los 6500$ (que es el promedio), pero ver 6800-7000$ es bastante usual, sobre todo en lotes de cantidad y calidad, mientras que la ternera, se posiciona lentamente sobre los 6000$, aunque el promedio aún permanece en los 5800$. Se siente mucho la retención, y aparecen muchas manos en la ternera, criadores y corraleros, todos pujan buscando alguna diferencia de valores respecto al macho, pero con productos que siguen haciendo al diferencia –muchas terneras para cria, terneras angus certificadas, vaquillonas para servicio-, hay un mercado que deja ver el enorme interés por lo que vendrá.
El vientre mantiene su ritmo, no hubo cambios, solo ocurren con calidad y genética, el resto del mercado, inamovible. Y los reproductores ya tienen cifras, con valores que van entre los 7 y 8 millones de pesos, con fluctuaciones hacia arriba y con vientres que promedian los 3.8 millones de pesos, siempre con genética y datos para una vaquillona preñada Angus Mas como referencia.
Manda la selectividad, las manos eligen lote a lote, los datos mandan, hoy la genómica, los Deps y la trayectoria, pesan mucho más que un biotipo o una circunferencia escrotal, donde los que entienden que el negocio está virando, buscan datos de engrasamiento una enorme deuda entre los que nunca la han mirado y los frigoríficos que no pagan esa calidad, salvo a unos pocos de punta o reconocidos, el resto aún, mira con la ñata frente al vidrio.
La mirada lejos sigue mostrando lo mismo; firmeza y un mercado que podría ir hacia la alza. Por eso, tarde o temprano, la calidad hará la diferencia para partir en dos un mercado que necesariamente no puede seguir pagando todo lo mismo.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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