Se fue Septiembre y las cosas no cambiaron demasiado, más allá de que el clima, sigue jugando su juego y esta semana se metió fuerte en los envíos del mercado, que ya viene caído hace mucho tiempo, pero esta semana se quedó con apenas 14.715 animales en Cañuelas.
Y lo que viene para Octubre arranca sin cambios, o sí, son cambios que vienen por detrás, son silenciosos pero ocurren, están esperando, se ven en cada feria, en los corrales, en los campos. El consumo no tiene variantes, los mostradores siguen su propio ritmo y el valor de un consumo liviano, rara vez pasa los 5000$, para quedarse bien instalado en 4700-4800$ para los mejores valores. La vaca siempre empuja, más aún cuando es una mercadería que poco a poco falta en el mercado y que encuentra justo a China, en sus últimos embates antes de fin de año, de allí que ver vacas gordas a 3800$ y todo el resto –manufactura y de negocios empujando a los 3000$, no resulta extraño. Con toros en la misma tónica todo está por verse hacia arriaba.
La invernada muestra avidez de exportadores por llevar novillo recriado y aunque no esté terminado, se lleva igual para cumplir embarques, mientras todo el resto, sigue clavado debajo de los 6500$ en los terneros de referencia, y solamente alguno por encima de ese kilaje, a veces rompe el molde. La hembra se retiene con furia y cuando hay buena y para cría, los 6000$ son algo posible en vaquilloncitas de 210 o 220 kg.
Mientras la campaña de reproductores sigue sorprendiendo, quedaron en el olvido “los 1000 kgs” de referencia que antes se ponían, hoy eso no existe más y es raro ver toros debajo de los 7 millones y los promedios por lo general, sobrepasan los 8 millones. Las vaquillonas, las que quedan parición primavera, trepan todas arriba de los 3.8 millones y ya vimos de 4 millones, parición otoño. Un mercado que está desbordado de valores y entusiasmo.
Por último, la noticia de Japón tiene varias lecturas, pero la más importante –más allá de que lo sea al negocio de la exportación- es el mensaje sanitario, de un país exigente: escasas o nulas posibilidades de brotes de aftosa y controlables en caso de que las hubiera, sin dudas esa es la lectura más importante, el aval de un país exigente para una Argentina que tiene que reveer muchas cosas, entre ellas, el uso indiscriminado de antiparasitarios, el mal uso de antibióticos sin prescripción veterinaria, etc, etc. La segunda lectura, una mala señal para una Patagonia que hoy tiene los mismos precios que de este lado de la barrera: la de Japón es casi una sentencia a que la barrera poco a poco pierde sentido y en realidad, debe ganar sentido el territorio nacional, con un solo status y con severos controles en el norte, allí debe ponerse el foco y no en lugares donde la llegada de un brote, solo podría ser negligencia, mala praxis y malas intenciones, de esas que este país, ha sabido sorprender.
Nuevos tiempos y tres meses para adelante, con corrales esperando cambios de precios que no llegan, pero prometen una oferta tal, capaz de mantener un mercado tranquilo y sin sobresaltos, salvo un rebrote de consumo, que sería una gran noticia para todos.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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