Hacemos el repaso de una semana ganadera que prácticamente no mostró cambios, más allá de que hay un ajuste marcado en los envíos, con un Cañuelas apagado en remisiones, con ferias que aún sufren parte de un clima húmedo y frío, con un consumo que no se mueve un centímetro en el mostrador y bolsillos vestidos de fin de mes. Ni siquiera las condiciones “super especiales” que aparecieron por estos días, lograron aunque sea algún precio sorpresivo: calma y mercado repetido fueron las constantes.
Sin grandes lluvias, pero aún con caminos en mal estado, pleno invierno en temperaturas y la retención que se marca aún más en los campos, son parte del resultado de un Cañeulas flaco donde apenas 18.803 cabezas fueron parte del ingreso semanal, para que solo pocos lotes especiales alcanzaran valores para destacar, algunos consumos de 5700$ para que alguien se ilusione, pero el promedio que no cambia de los 5 mil no muy largos. En el interior, sin la calidad y mucho menos la cantidad, el consumo no llega a esos valores, más aún ya con invierno encima, hay mucha recría dando vueltas pero terminado, no sobra. Por eso, tampoco es que sobra la mercadería, pero sin embargo, el mostrador sigue muy quieto y los precios no se mueven, no al menos en las generales de la ley.
La invernada se repite en todos los remates: 6500$ es el promedio general, y solo se mueve a 6800-6900$ (ya casi no hay de 7 mil) en el ternero de referencia, ni siquiera esta semana, que de la mano del Banco Provincia, que se acordó que la ganadería también existe, llegaron con condiciones para romper el mercado y sin embargo, no le movieron la aguja. Todo normal, inclusive la hembra, salvo cuando “salta un lote para cría”, el libreto no se corre y es difícil llegar a los 6000$, para que los 5500$, sean el valor de referencia de cualquier ternera. Los lotes mixtos transitan la misma senda y en la cría, el serrucho es lo más corriente: cuando hay mucha calidad y algún plazo marcado, el vientre toma un poco de vuelo, vimos lotes con cría cerca de los 2 millones de pesos para lo que pisa, vimos vender vacas preñadas nuevas, cerca de los 3 millones, el resto, es una pelea lote a lote para poder vender, más allá de las zonas que tengan pasto, lo cierto es que cualquier número de compra, se hace grande para todos.
En esa lógica, todo parece manejarse: para los operadores acostumbrados a las compras, todo es moderado, todo es elegido y la cautela manda. Para los criadores, cuando se saca cualquier número, la calculadora asusta, para compra genera preocupación, para venta, son números por demás interesantes, pero la eficiencia es la que manda.
Junio finaliza con el mercado estable y ya marchando a pleno,muchos de los remates de reproductores que empiezan a tener Palermo a la vista y allí, con remates especiales, con condiciones de plazo y con lo mejor del año en primavera por venir, se verá hasta donde este mercado, es capaz de seguir jugando cartas que al menos hoy, parecemos estar ligando.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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