Siempre esta fecha es un día especial, un momento de reflexión, sobre todo es un día donde por un instante, buscamos aprender, intentamos recordar lo que significa para la vida de un ser vivo, esto de tener una madre, la que nos dio vida, la que marcó nuestro camino, la que por un segundo, podría hacernos a todos mejores, simplemente honrando lo que seguramente –al menos la mayoría de los casos- ha hecho por nosotros.
La palabra “Amor” tal vez para muchos suene importante, porque estamos acostumbrados a que todo queda eclipsado por su magnitud, por lo que significa, por lo que representa. Otros hablarán de lealtad, justo en una fecha donde todo se mezcla, donde la relevancia de su origen nos lleva a reflexionar sobre su verdadera dimensión. “Leales” se refiere a quienes actúan con fidelidad, honradez y rectitud, mostrando compromiso y lealtad hacia personas, principios, sistemas o incluso animales.”
Suenan palabras, conceptos, pero desde ya “formas de vida”, cuando leemos fidelidad, honradez y rectitud. Tres palabras que una prueba calificatoria dejaría afuera a un 90% o más, de los que ayer por ejemplo festejaron esta cuestión de “lealtad”, algo que durante los últimos 50 años se dedicaron a denigrar, a denostar, a destruir por completo, siendo simplemente leales a sus propias conveniencias, con la honradez como antónimo y la rectitud como una burla, siendo leales vaya a saber a qué.
Hay una madre que nos tutela a todos, esa que debería ser la “madre Patria”, la que habla de bien común, la que nos señala un camino a seguir, que no tiene que ver con ideologías, que no habla en ningún momento de partidos políticos, que atraves de la historia, derramó sangre, sudor y lágrimas para construir ese sueño que en nombre de la supuesta “lealtad” varios se han dedicado a destruir, una y otra vez, repetitivamente, sin importar el nombre del partido, de la idea, de lo que signifique el “bien común” de los ciudadanos de esta tierra. Pero claro, cómo pedirles reflexionar, cómo hablarles de dejar por un segundo tanta “idea” e invitarlos a pensar un país diferente? Imposible, porque confundieron “Lealtad” con otra cosa, con subordinación, con humillación, con odio.
También a los productores nos debe invitar a nuestros propias lealtades, si hablamos de “la madre tierra”. En tiempos donde todo es carrera por la rentabilidad, en momentos donde las presiones, los impuestos, los mercados, las políticas, todo nos lleva a una carrera sin sentido, cuántas veces pensamos en esa “lealtad” hacia quien nos ha sido siempre leal, esa tierra que nos permite “ser”, que nos regala su contenido, a quienes durante años quizás le hemos sacado, sin devolver demasiado a cambio? Somos capaces de entender ese “sacrificio”? Somos conscientes con nuestra agricultura, con nuestra ganadería, con nuestras producciones de que debe reinar un equilibrio entre lo extraido y lo devuelto? Sin acusaciones, sin remordimientos, simplemente reflexiones para lo que significa el futuro y poder dejar una herencia a los que siguen, siendo leales a lo que nos ha otorgado esa “Madre” tan fecunda.
Son tiempos de peleas, de grietas, de ideas, donde solo parece importar “si hay consumo o no hay consumo”, si la economía funciona o no, si el futuro, si lo que viene, si volverán, si algo de todo esto tiene sentido.
Por eso, este día, es un buen inicio para por un segundo intentar entender lo importante, si realmente somos “leales” a lo que las “tantas madres” nos siguen dando, si esos principios, esa rectitud, esa honradez, sigue dominando nuestras ideas de vida, o si simplemente somos seguidores de discursos, de supuestos bienestares, de comodidades, de ideas sin contenido.
La Lealtad por aquí a perdido su verdadero sentido, por eso por el bien de la única lealtad posible, urge volver a escuchar a todas nuestras madres, las que nos han traído hasta aquí y a las únicas que debemos seguir honrando, por el bien de todos.
Carlos Bodanza – Para Mañanas de Campo

























