La semana ganadera tuvo mucho pero mucho sabor a fin de mes, en todos los sentidos, si hablamos de oferta – pobre en consumo y en Cañuelas-, valores que se repiten salvo en lotes puntuales, expectativa de primavera, mostradores con la inflación marcando el “planchazo” del consumo y en el único carril que las cosas corren vertiginosamente, es el de los reproductores, cuyos precios, tónica y ánimos, están muy por encima de lo pensado.
De hecho la predicción de Agosto en inflación estaría dicen, cercana al 1,5% con carnes apenas marcando un 0,7% y algo que venimos repitiendo una y otra vez: el precio de la hacienda en pie, se derrumbó hace más de 5 meses, sin embargo, pocas carnicerías, apenas los grandes supermercados y mucho menos los frigoríficos, tocaron una coma hacia abajo, algo que llama poderosamente la atención, si la queja –que no aparece en esos sectores- fuera la baja del consumo. Todo sigue valiendo lo mismo, mientras vemos que Cañuelas no tiene reacción, ni en los envíos ni en los valores, hay muchos parecidos en cualquier feria, a la hora de categorías especiales pero ni siquiera están presentes, es difícil encontrar buenos consumos por estos tiempos, si nos referíamos al cada día menos buscado, consumo liviano.
La vaca se tomo un respiro y si bien la gorda de carnicería se paga, se frenó un poco la compra de vaca de negocio, pero es cierto también, que la retención se siente y no hay mucho dando vueltas. La invernada responde solo en lotes puntuales, y un promedio de 6600$ cierra el mes para el macho y uno de 5800$ para la hembra, según Entre Surcos y Corrales.
Los ánimos están en la inversión, por eso los reproductores terminan quizás en lo más alto, más aún que las previsiones previas, donde por ejemplo, la vaquillona Pura controlada angus colorada, se paga en promedio, 3.7 millones y el toro del mismo pelo 8.7 y el negro 8.1, en kilos del ternero de 180 kilos, hablamos de 1320 kilos.
Mientras tanto, poco a poco aparece la financiación en todas sus formas, los lotes corrientes son con 30 y 60 días, y luego aparecen los 90, cuotas y en reproductores, todo tipo de facilidades. El ejemplo, lo dio un banco privado en asociación con una consignataria y Warrants a 5 años de plazo y financiación con terneros, herramientas novedosas que miran a largo plazo, un negocio que funciona bajo esa condición.
La ganadería empuja, aunque no sea visible siempre en todas las categorías, pero en el fondo hay argumentos para entender que la primavera inexorablemente va traer cambios. Mientras se espera que la economía se reactive, hay cosas de fondo que ya lo han hecho, entre ellas el peso de faena, ese gran condicionante que por años, limitó los kilos de producción y hoy todos entienden, que ese es el nuevo negocio y no reventar un ternero en pocos meses. Hay nuevas miradas, muchas expectativas, pero los interrogantes de siempre, los políticos, los del clima y siempre, los del mercado. Los últimos dos, son los mejores, la política es el mayor talón de Aquiles, para un sector productivo cuya mirada es de las más largas a la hora de calcular rentabilidades en su negocio.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
Infosudoeste

























