Hay aniversarios que invitan a mirar hacia atrás, pero también permiten dimensionar cuánto se ha construido en el camino. El próximo sábado 5, en la Sociedad Rural de Tres Arroyos, Cabaña El Pegual celebrará su 10º remate anual de productores para productores, una fecha especial para la familia Tejedo y para un programa que lleva más de dos décadas trabajando en la producción de toros.
El contexto también acompaña. En un año que encuentra a la ganadería con entusiasmo, buenos valores y perspectivas alentadoras, el décimo aniversario llega en un momento particularmente especial.
“Nosotros sentimos que de alguna manera somos unos bendecidos porque en este año, puntualmente, el boom de la ganadería empieza a consolidarse”, señaló el doctor Tomás Tejedo. Y agregó que el aniversario los encuentra “muy contentos y muy ansiosos”.
Pero detrás del número diez hay, sobre todo, una historia de trabajo, ajustes y aprendizaje. Desde aquel primer remate de 2016 hasta hoy, el programa de El Pegual fue evolucionando a partir de una premisa clara: producir un animal funcional y adaptado a las necesidades del productor.
Un programa que se consolidó escuchando al productor
La facilidad de parto, la moderación de los toros y la búsqueda de un biotipo funcional forman parte de una identidad que ya es reconocida en la región. A eso se sumó, con el paso de los años, una utilización cada vez más profunda de las herramientas disponibles para medir y respaldar las decisiones.
“Diez años ya en el ruedo te hacen ir ajustando un montón de cosas, escuchando a la demanda y escuchando al que está del otro lado, al que prueba el producto”, explicó Tejedo.
Ese vínculo con quienes compran y utilizan los reproductores aparece como uno de los principales indicadores de la evolución de la cabaña. Para el titular de El Pegual, uno de los aspectos que más satisfacción genera es comprobar que aquellos clientes de los primeros años continúan acompañando.
“Algo que nos reconforta es que se repitan las manos desde ese primer remate, allá por 2016. Hoy, diez años después, se repiten los nombres.”
La tecnología también ocupa un lugar central. Genómica, ecografías de carcasa, pesajes, mediciones desde el nacimiento, nutrición y un estricto trabajo sanitario forman parte de un esquema que busca que las decisiones productivas tengan cada vez más respaldo objetivo.
Una oferta especial para un aniversario especial
Para esta décima edición, El Pegual prepara una oferta que estará encabezada por alrededor de 40 toros Puros Controlados, todos colorados, a los que se sumarán tres toros de pedigree.
Tejedo destaca especialmente esta camada y asegura que observa un salto cualitativo respecto de años anteriores.
“Realmente nosotros vemos en esta camada un salto, una consolidación en un montón de cuestiones de fenotipo, de estado y datos.”
La celebración también permitirá incorporar categorías que habitualmente no forman parte de la oferta de la cabaña. Por primera vez se pondrán a consideración tres hembras de pedigree, seleccionadas como futuras madres.
También habrá vaquillonas Puras Controladas coloradas paridas, con terneros nacidos en mayo y junio; 120 vaquillonas PC al parir, muy adelantadas y próximas a parir a mediados de septiembre; además de las tradicionales vaquillonas de otoño.
En total, la propuesta rondará los 45 toros y cerca de 200 vientres.
“Por ser los diez años vamos a ampliar un poquito la oferta.”
Un equipo comercial que también cumple diez años
Otro de los aspectos que se mantiene desde aquel primer remate es el equipo comercial. Arzóz, Madelán y Sucesores de Brivio volverán a estar al frente de la venta.

“El equipo comercial se mantiene, equipo que gana no se toca”, resumió Tejedo, destacando además la comodidad y el entendimiento alcanzado durante estos años de trabajo conjunto.
Las condiciones comerciales también conservan la estructura que acompañó a la cabaña desde sus comienzos: 90 días libres para los toros o cinco cuotas, con descuentos por pago anticipado, y 60 días para los vientres o tres cuotas, además de las alternativas de las tarjetas rurales.
Estarán como invitadas, El Puesto de Bracco, Los Cedros de Busquet con Hereford y La Elena de Garciarena.
Pero más allá de los números y de la oferta, la intención de la familia Tejedo es que el décimo remate tenga el espíritu de una celebración.
“Creemos que va a ser una pequeña fiesta de la ganadería.”
Habrá un almuerzo previo y una jornada pensada para compartir con productores, clientes y amigos. La venta podrá seguirse también vía streaming de Madelán.
Porque diez años de remates no son solamente una cifra. Son diez años de construir confianza, de escuchar al productor, de corregir, medir y avanzar. Y, para El Pegual, la mejor manera de festejarlo será haciendo aquello que le dio sentido a esta historia desde el comienzo: poner genética y trabajo a consideración de quienes producen.
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