Final de una semana al fin completa, libre de feriados, con clima despejado y con el mercado funcionando toda la semana, pero mostrando a la vez, que sin disturbios, tiene un techo de ingresos, hoy sin dudas, las haciendas están muy repartidas entre ferias, remates y otros negocios, dejando apenas en esta semana digamos normal, 22881 cabezas.
El negocio está muy selectivo al menos mirando puertas adentro, a la hora del gordo, nadie se sale de los valores en un consumo liviano, se castiga la hembra pesada, se vieron otra vez los valores más destacados arriba de los 5000$, pero no hay margen para que esos números cambien, más allá después lo que diga la invernada. La vaca sigue siendo lo más buscado, más allá de los buenos valores de la gorda, cuando hay vaca nueva, vacía, con posibilidades de cualquier destino y chances de meterle unos kilos, le pelea de igual a igual en los valores a la gorda.
La invernada sigue el mismo camino, selectividad a pleno: para lograr esos 7000$ que vemos muy de vez en cuando, los requisitos del lote deben ser con todos los ítems, calidad, pelaje, kilaje, cantidad, origen, plazo. Sin todo eso, el mercado encontró sus tarifas, lo bueno arriba de 6500$, lo regular por debajo.
La ternera en la misma línea pero sumándole además que pujan algunos criadores, y en esos lotes, se rompe la lógica y se parece mucho a los valores de los mejores machos, cuando sino en sus propios kilajes, lo supera.
Silenciosamente el vientre va tomando fuerza, se ven ya en remates de genética, valores de hasta 5 millones de pesos y promedios de 4 millones en las ventas de elite para la raza Angus. Se pueden ver vaquillonas generales para servicio en 2 millones de pesos o vacas nuevas generales superar los 2.5 millones.
Semana para hacer los deberes, Visec carne para la deforestación, domicilio electrónico para el Sigsa, y dejamos para lo último, esta decisión de Senasa que conlleva un enorme esfuerzo administrativo que hoy el organismo no está en condiciones de sobrellevar, exigiendo una recategorización, algo que se podría haber hecho con una simple diferencia de campañas, stocks y denuncias de nacimientos y hoy lleva a que vayamos a tener terneros livianos con categoría de novillitos, terneras que se llamarán vaquillonas, y no pocos que volverán a vacunar sus terneros para que queden como terneros y no desacomodar otras cuestiones, de negocios, impositivas y otras. Una medida poco práctica con el fin de “enlazar” una campaña de transición, camino a un 2027 que tendrá el formato definitivo, pero que necesita para la mirada exterior exportadora, esta maniobra que complicará al organismo, a los productores, al mismo stock y desde ya, con costos que una y otra vez, termina asumiendo el propio productor, por una cuestión meramente “técnico-administrativo” y poco que ver con lo sanitario.
Mayo ya metió su promedio y los números poco a poco comienzan a estabilizarse, siempre con el ruido de fondo de una exportación que no para de crecer.
Carlos Bodanza para Raio Nacional y Campo Total Web
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