Con Septiembre iniciado damos forma a este repaso semanal que encontró una vez más un ingreso acotado a Cañuelas, fueron esta vez unos 17.644 vacunos donde la expectativa del último fin de semana que había sido muy bueno a pesar del fin de mes –esto se debió particularmente al factor climático, con buenas temperaturas y venta de cortes parrilleros- para que justamente el fin de semana del que estamos transcurriendo, fuera exactamente lo contrarío, ola de frío y bajas expectativas para los mostradores.
Lo que no cambia es que la oferta de consumo liviano ha prácticamente quedado a cuenta gotas y se ha sustituido por cortes más terminados, por vaca nueva y los 45 kilos por persona por año, no tienen exigencia más allá del precio. Es cierto, esta semana hicieron ruido los siempre quirúrgicos comentarios de Victor Tonelli, donde en definitiva más allá del precio y de una carne “supuestamente” cara, es tiempo de replanterar como se arman los mostradores, que calidad de carne se ofrece y si debemos seguir vendiendo todo lo mismo, es el reclamo que sostenemos desde este espacio, porque sin ese cambio, el consumidor no podrá valorizar las diferencias.
Todo esto, para contar que solo la vaca y el toro, encontraron valores de 3600-3500$ en sus mejores lotes, todo el resto, se repite con un número de vacas cada vez mas acotado.
La invernada se negocia muy bien la cabeza, una invernada pesada- más de 400 kg-pasa fácilmente los 2 millones de pesos, mientras que el resto del ternero, se negocia a valores de mercado, y es muy acentuada la retención de la ternera, donde aquí si, vemos valores interesantes, cuando la puja es para cría.
Y hoy nos subimos a los deberes que el productor debe realizar, porque hay cierta confusión con el cambio de campañas y la vacunación de categorías. Por un lado, los terneros deben recibir dos vacunas para salir del establecimiento, siempre hablando de aftosa y es fundamental que aquellos que tuvieron partos de otoño, sepan que la ternera, debe vacunarse contra brucelosis entre los 3 y 8 meses de edad, pasada la misma, no puede vacunarse ya que daría positiva en cualquier sangrado de por vida. Por eso, es fundamental ordenarse y llamar al ente correspondiente, para vacunar antes de la edad mencionada.
El carbunclo que históricamente se vacunó en la segunda campaña, también debe hacerse antes de fin de año, para no restringir movimientos, siempre recordando que su vacunación, es preferente en la primavera, una vacuna económica pero efectiva, para enfermedades que siguen muy vigentes, más aún en climas húmedos.
En tiempos de boom ganadero, entender que la exigencia sanitaria, de calidad, de trazabilidad y de una ganadería que se paga como “de punta”, no solo debe parecerlo, debe serlo y así lo van a exigir los mercados, le guste o no al productor, probablemente cansado de otras exigencias, pero que estas, son el abc de la ganadería y sin ellas, no hay mercados posibles.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web

























