Repasamos lo que fue no solo la semana, sino lo que representó el mes de Octubre, que dejó un cierre como para que si había un mercado deprimido, lo ocurrido en Cañuelas termine de derrumbar cualquier mirada positiva de este mes finalizado: de los peores ingresos del año que tuvo el mercado concentrador de Cañuelas, con apenas 13.513 animales que tampoco lograron un gran repunte en un consumo completamente deprimido.
Tal vez, solo tal vez el retorno del buen clima, del sol a pleno, de la primavera, logren iluminar un fin de semana que impacte en mostradores, porque lo cierto, es que toda esa depresión, logró que hoy hablemos de consumos livianos por debajo de los 4600$, hay 4800$ en lotes muy destacados y para el resto, solo la vaca logra meter renglones de 3600-3600$, con un toro muy parecido. El mes cerró con todo para atrás, basta ver simplemente el mercado, los remates, las pantallas, ni siquiera la exportación empuja lo suficiente y si había motivos para seguir retrayendo, la amenaza de frigoríficos –y los valores dan cuenta de ello- de que quien no esté en regla con la norma europea de deforestación, serán lotes seguramente castigados en el precio, más allá que sepamos que se trata de una regla que roza lo pararancelario, más allá de que los frigoríricos –y ahora se sumaron invernadores- aprovechen y hagan su negocio bajando precios, pero el único responsable de esto que hace años se viene hablando, durante el año se pidió y se cumplimenta en cinco minutos en un formulario, el productor elige quedar afuera. Fue claro el Lic Victor Tonelli al describir algo fundamental en la regla comercial: el cliente siempre tiene la razón, quien decide, quien elige, perder plata, es quien no atiende a su cliente. El resto, es pataleo inútil, de la peor bandera que existe en la argentina: protestar sin saber.
Dicho esto, la invernada copió todo: hoy son pocos lotes los que alcanzan los 6400$, con promedios de 6200$ o por debajo, con la ternera muy retenida, cada vez se nota más los pocos envíos y la llegada de los dos últimos meses del año, pone al desnudo dos cuestiones: los que tienen que salir a comprar para equilibrar ganancias para el año próximo, y los que no podrán vender una sola pata, pasados justamente de facturación. En ese equilibrio, jugará el mercado estos 60 días, sumado a la llegada de todo lo que se ha encerrado buscando mejores precios y que tarde o temprano, tendrá que llegar a los mercados. Se nota mucho novillo recriado a campo, es tal vez lo mejor cotizado para cambiar de categoría y el resto, no hay mucho más por decir.
Noviembre comienza con expectativas de cambio, pero luego –como se dice en las redes- la realidad será la que se coteje con esa sensación y el resultado, no podrá ser nunca, más retroceso en valores que hoy, deberían haber tocado su piso.
Carlos Bodanza para Radio Nacional y Campo Total Web
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