La segunda edición de un remate siempre tiene un desafío adicional: sostener lo conseguido en el primer paso y, al mismo tiempo, demostrar que aquello que se presentó no fue una casualidad. Ese es precisamente el desafío que asumieron Cabaña Don Juan y Cabaña El Tigre para este jueves 1º de octubre, cuando vuelvan a encontrarse con productores de la región en la Sociedad Rural de Río Colorado.
El 2º Remate de Genética Productiva de la Patagonia, con la organización comercial de la consignataria Iparraguirre-Suso, llega después de una primera experiencia que dejó una vara alta, pero también algo todavía más importante: compradores que durante el año pudieron comprobar el comportamiento de los animales adquiridos.
Para ambas cabañas, esa devolución es uno de los principales argumentos para volver a Río Colorado.
Una segunda edición con el aprendizaje de la primera
Tanto Federico Gilardi, de Cabaña Don Juan, como Walter Ilgner, de Cabaña El Tigre, coinciden en que cada remate permite corregir detalles y mejorar la propuesta. Pero también destacan que el primer encuentro permitió generar vínculos con productores y clientes de una zona que hoy vuelve a mostrar una fuerte necesidad de recomponer sus rodeos.
“Lo más gratificante es tener la tranquilidad y la devolución de que la hacienda funciona”, explicó Ilgner al referirse a los comentarios recibidos durante el año por parte de quienes compraron en la primera edición.
En la misma línea, Gilardi destacó el trabajo realizado junto a Iparraguirre-Suso para dar a conocer una propuesta que inicialmente era novedosa para muchos productores.
El primer remate no sólo dejó buenos valores: dejó compradores que volvieron a hablar de los resultados obtenidos con la genética adquirida.
Ese vínculo es parte fundamental de la segunda edición. Durante los meses posteriores al remate, los representantes de las cabañas continuaron visitando Río Colorado, conversando con productores y recibiendo las primeras respuestas sobre el desempeño de los reproductores.

Más toros y una importante oferta de vientres
La propuesta de este año mantiene una cantidad similar de toros respecto de la primera edición, pero incorpora una oferta significativa de vientres.
Cabaña Don Juan llegará con alrededor de 20 toros, de los cuales entre seis y siete serán pedigree y el resto puros controlados. También pondrá a consideración unas 90 hembras, entre ellas dos vaquillonas pedigree, una de ellas parida con ternero al pie y otra próxima a parir, que además cuenta con antecedentes destacados en la Nacional Angus.
A esa oferta se sumará la genética de Cabaña El Tigre, con aproximadamente 20 toros, además de unos 150 vientres.
La propuesta incluye alrededor de 20 vaquillonas Angus puras controladas, más de 20 vaquillonas Hereford puras registradas y VIP, todas con garantía de preñez, además de vacas Angus con parición de primavera.
La oferta, entonces, no se limita a reproductores machos. También apunta directamente a una necesidad que los propios productores vienen planteando: volver a poblar los campos después de los años difíciles atravesados por la sequía.
Una región que vuelve a mostrar su potencial
El contexto productivo también acompaña. Tanto Don Juan como El Tigre llegan al remate después de un invierno favorable y con una situación forrajera que permite mirar el futuro con mayor optimismo.
En el caso de El Tigre, establecimiento ubicado en Villalonga, partido de Patagones, Ilgner destacó que desde la primavera del año pasado la zona viene recibiendo buenas condiciones climáticas.
Los últimos milímetros volvieron a confirmar ese escenario y permitieron llegar al remate con una hacienda bien preparada.
Para Don Juan, ubicada en la misma amplia región productiva patagónica, el clima también significó una inyección de optimismo en un año donde, además, el mercado de reproductores viene mostrando interés por la genética de calidad.
La combinación de campos recuperándose, productores buscando recomponer rodeos y una demanda firme de reproductores genera un escenario diferente al de los últimos años.

La genética como punto de encuentro
Más allá de la cantidad de animales, el concepto que atraviesa el remate es el de genética productiva adaptada a la Patagonia.
Don Juan y El Tigre llegan con propuestas diferentes pero complementarias, buscando ofrecer herramientas concretas para los sistemas ganaderos de la región.
En el caso de Don Juan, además, se mantiene el vínculo con genética Casamú, una incorporación que la cabaña viene desarrollando desde el primer remate y que continuará creciendo en las próximas generaciones.
El objetivo común es que los animales que salen a venta no sean solamente reproductores destacados en la pista, sino herramientas que puedan demostrar su valor posteriormente en los campos de los compradores.
Iparraguirre Suso, nuevamente como socio comercial
La realización del remate vuelve a tener como protagonista a Iparraguirre-Suso, una firma que tuvo un papel importante en la primera edición y que fue elegida nuevamente para llevar adelante la comercialización.
Para las cabañas, el vínculo excede la tarea del día del remate. La presencia permanente de la firma en la zona, el conocimiento de los productores y el trabajo previo fueron determinantes para consolidar una propuesta que busca transformarse en una cita anual para la ganadería patagónica.
Las condiciones comerciales previstas serán de 90 días libres más 90 días con interés, con alternativas de cinco cheques —30, 60, 90, 120 y 150 días— o siete cheques desde 0 hasta 180 días, además de las opciones disponibles mediante tarjetas.
También habrá admisión de la hacienda, con revisión veterinaria a cargo del profesional Diego Prates, de Río Colorado.
Una jornada para reencontrarse con los productores
Con la hacienda preparada, una oferta que creció en vientres y el antecedente de una primera edición que dejó buenos resultados, Don Juan y El Tigre vuelven a Río Colorado.
Pero esta segunda edición tiene además otro componente: el reencuentro con quienes participaron del primer remate y con nuevos productores que buscan incorporar genética para recomponer sus rodeos.
La invitación está abierta a productores de Río Colorado, La Pampa, el sur bonaerense y toda la región.
Este jueves 1º de octubre, la genética productiva de la Patagonia vuelve a encontrarse en la Sociedad Rural de Río Colorado, en una segunda edición que buscará consolidar un remate que nació con la intención de convertirse en una referencia para la ganadería de la región.
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