La campaña de cebolla 2025-2026 en el valle bonaerense de Villarino sur transita un momento de fuerte incertidumbre comercial, con la mirada puesta casi exclusivamente en Brasil. Según el Ing. Daniel Iurman, la evolución de los precios y la dinámica de ventas dependerán de la capacidad de absorción del mercado brasileño en las próximas semanas.
“El panorama comercial de la cebolla, de la temporada 2025-2026, en estos momentos está marcado por la expectativa de cuánto podrá comprar el mercado brasilero, cuánto se llevará y a qué precio”, explicó el técnico, remarcando el peso determinante que tiene este destino para la producción local.
Actualmente, el sur de Brasil presenta una oferta significativa de cebolla propia, producto de una campaña favorecida por condiciones climáticas relativamente secas. “Tuvo buena cosecha porque fue una primavera relativamente seca y no hubo grandes pérdidas, por lo tanto la producción fue elevada”, detalló Iurman. A esto se suma la disponibilidad de mercadería almacenada, en algunos casos de buena calidad, aunque también con problemas sanitarios vinculados a la humedad, como la presencia de carbón.
Una ventana comercial condicionada por la oferta brasileña
El escenario podría modificarse parcialmente en las próximas semanas debido a la menor producción esperada en otras regiones de Brasil, como Minas Gerais y Goiás. Allí, las condiciones climáticas afectaron la superficie sembrada, lo que derivaría en una menor oferta hacia fines de marzo, abril y comienzos de mayo.
“Puede haber menos oferta en el mercado brasilero de cebolla propia en lo que queda de marzo y abril, sobre todo en principios de mayo”, señaló Iurman, abriendo la posibilidad de una ventana comercial para la cebolla argentina. En ese sentido, agregó que este contexto “hace que haya una ventana para poder exportar algo de la cebolla argentina para el mercado brasilero y pueda permitir alguna mejora en la situación comercial del producto”.
Sin embargo, el volumen de producción local introduce un factor de presión adicional. La oferta en la región se mantiene elevada y, según el análisis del especialista, podría superar la capacidad de absorción del principal mercado externo. “El nivel de producción en alguna medida se estima que supera lo que puede ser una demanda del mercado brasilero”, advirtió.
En consecuencia, el escenario de precios no aparece como favorable en el corto plazo. Aun con la posible ventana exportadora, el exceso de oferta condiciona las expectativas. “No nos esperan precios significativamente altos para esta temporada”, concluyó Iurman, sintetizando un panorama donde la competitividad dependerá, más que nunca, de la evolución del mercado brasileño.
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