El mercado ganadero sigue mostrando números cada vez más establecidos en casi todas sus categorías, donde solo remates especiales o haciendas de calidad, permiten que los precios se expresen hacia arriba, mientras que todo el resto, ya muestra una normalidad predecible, tan sana para el mercado.
Lo primero por decir que una vez más, a pesar del clima despejado y sin inconvenientes en los traslados, Cañuelas mostró un número al cual hay que acostumbrarse: 23.332 animales, cifras más o menos que se repiten semana tras semana y que son la clave para que este mercado, solo muestre en las mercaderías sobresalientes, máximos que alcanzan los 5500-5600$, solo para lotes especiales, donde los 5000$-5200$ son los promedios, mientras que en el interior suelen mostrase como máximos. Sin cambios en la vaca gorda y siempre con avidez para la vaca de negocio, una y otra vez el valor al kilo parece ya establecido.
La invernada también tiene sus números claros, con 6500$ como el soporte de valores, mientras que cuando se ven lotes especiales, plazos –cada vez más presentes y hasta 3 cuotas- más remates especiales como los vividos esta semana en la Expo Angus de Otoño donde se comercializaron cerca de 100 mil vacunos- donde allí si se expresan valores no tan corrientes en la diaria: promedios de 6700-6800$ máximos de 7200$, pero hay que dejarlo claro, no son los valores corrientes del resto de los muchos remates del interior. Allí, la hembra también se ha tranquilizado, y salvo lotes para madres, es difícil ver valores por encima de los 6200$, pero hay que marcarlo, porque ocurren, en muchas vaquillonas que por reconocidas, son buscadas y pagadas.
El vientre todas las semanas parece dar un empujoncito y no hablamos de grandes remates especiales, ni de genéticas muy destacadas; decimos que hoy una vaca nueva, ya supera los 2.5 millones de pesos y que cualquier vaca preñadas, empuja hacia los 2 millones.
Se terminó el plazo dispuesto por Senasa y habrá que ver cómo queda cada establecimiento para la recategorización, insistiendo que todos aquellos terneros y ternearas con dos vacunas, pasaran de categoría, mientras tal vez más de un animal nacido después de Marzo, hoy se encuentre sin vacunación y de no hacerlo, no podrá salir del establecimiento hasta cumplir con esa instancia que tiene de intervalos un mínimo de 60 días.
Final de Mayo, con una revolución ganadera silenciosa, donde solo hay gritos aislados, pero la tranquilidad de entender que en valores históricos a otra moneda, es un momento único para que cada uno de manera eficiente, saque su mejor provecho.
Carlos Bodanza para Raio Nacional y Campo Total Web
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